¿El Aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Xavier Vargas Beal, menciona que unos determinados conocimientos se hicieron presentes en el espacio de esa relación de enseñanza-aprendizaje, como realidad existencial humana, está aquí totalmente trivializada. Al aprender el ser humano se transforma, si no fuera así, la evolución y la civilización no se explicarían; al aprender, el ser humano almacena determinados datos y se miden los procesos (pasos).
Desde principios del siglo XX la introducción de teorías psicológicas que han impactado al proceso educativo, y dejado a un lado el método de introspección, en el que se solicitaba a las personas que expresaran lo que estaba pensando y lo que sucedía en su interior. A partir de ese momento, el enfoque se dirigió hacia lo que sucedía afuera, lo que se podía observar y medir, de esto parten una serie de cambios, en busca de alcanzar el mejor método para alcanzar el verdadero aprendizaje significativo.
Al observar, se realiza una evaluación directa.
La Medición, es inherente a la evaluación cuantitativa y es la base de ella (valoración).
Los conocimientos no se pueden medir, porque éstos están siendo construidos por el propio estudiante. Ya que consiste en demostrar el alumno su capacidad cognitiva.
Es importante señalar, que en la Educación centrada en el Aprendizaje, al evaluar se debe buscar resultados, evidencias de lo alcanzado por el proceso de construcción cognitiva. Ya no basta con “declarar” que nuestros estudiantes sí aprendieron durante el curso escolar, sino que ahora también hay que “demostrar” que sí lograron, los resultados esperados.
Es fundamental el análisis y la reflexión de todas las interrogantes, si deseamos articular en un mismo proceso de enseñanza-aprendizaje las nociones: competencia, aprendizaje, aprendizaje significativo y aprendizaje situado.
Luz Amalia García Serrano.


